Menu

La Palabra Vivida

Ministerio de estudio Bíblico afiliado a las iglesias de Cristo. . .

header photo

Clases de Damas en la Iglesia

¿Por qué una reunión de mujeres en la iglesia? ¿Cuál debe ser su propósito? ¿Existe autoridad bíblica para que las mujeres tengan sus propias reuniones separadas de los varones?

 

Establecer el propósito de una reunión es sumamente importante. Definir con claridad el propósito específico de una reunión es el fundamento de la misma. En la iglesia siempre debe haber una razón claramente definida y aprobada en la Escritura, para autorizar y validar cualquier ministerio que se desea realizar en la misma.

 

Una reunión no debe existir por el sólo hecho de tener un ministerio más. Ni la excusa debe ser porque otras iglesias así lo hacen. Es necesario saber porqué estamos haciendo lo que hacemos, y tener metas y objetivos definidos conforme a las Escrituras.

 

En el caso de las clases de mujeres en la iglesia, Dios no permanece en silencio. Pues por medio de su palabra aprendemos lo siguiente:

 

Tito 2:3-5 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

 

Este es el único texto en todo el Nuevo Testamento, que autoriza a las mujeres a reunirse para enseñarse unas a otras por separado de los varones. Y el mismo texto establece con claridad qué cosas deben ser enseñadas en esas reuniones de damas, las cuales son: amar a sus maridos, a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Eso es lo que autoriza la doctrina apostólica en cuanto a las clases de damas en la iglesia de Cristo, y en eso debemos perseverar (Hechos 2:42). No existe nada más que eso, para autorizar dichas clases de damas por separado de los varones. Si las damas de la iglesia no cumplen con esa encomienda en sus clases, entonces no se justifica Escrituralmente su reunión y desobedecen al Señor.

 

Todo estudio bíblico realizado en la reunión de las mujeres de la iglesia debe ser supervisado y coordinado por medio del equipo pastoral de la iglesia (los lideres), el cual se compone de varones que son idóneos para enseñar (2 Timoteo. 2:2), y los cuales tienen la responsabilidad de velar y supervisar lo que se está enseñando y llevando a cabo en toda la iglesia (Hechos 20:28). Esto incluye, la reunión de las damas, porque ellas también son miembros de la iglesia que deben estar sujetas al equipo pastoral de la misma (Hebreos 13:17).

 

El propósito principal de cada estudio de damas debe ser por lo que especifica y autoriza la Biblia según el texto antes leído en Tito 2:3-5,

 

Cada vez que una hermana vaya a impartir una clase para las damas de la iglesia, debe tomar en cuenta que el tema de su estudio bíblico (cualquiera sea) debe girar en torno a enfatizar los puntos antes mencionados en el texto de Tito2:3-5. Estos son el fundamento establecido y autorizado en la Escritura para validar su reunión.

 

Si las damas cristianas no fundamentan sus clases en los temas que manda la palabra de Cristo, y si no se sujetan al equipo pastoral de su localidad para ser supervisadas y rendir cuentas en cuanto a lo que hacen y enseñan en dichas reuniones, entonces estarían creando otra iglesia, paralela a la iglesia de Cristo, de mujeres solamente. Eso no es autorizado por Dios.

 

A continuación se detalla un formato simple de cómo debería ser realizada una clase de damas de la iglesia:

 

Ejemplo:

 

  1. Si el tema escogido para el estudio es “La Fe” - entonces el mismo debe ser elaborado por la hermana que vaya a impartir la clase de tal forma que les enseñe a las damas de la iglesia como es que “la fe” les ayuda a ser buenas esposas, buenas madres, buenas cuidadoras de su hogar, castas, prudentes, etc. . .

  2. Si el tema del estudio es “El Amor a Dios” - el mismo debe ser realizado de tal manera que se les enseñe a las damas como “el amor a Dios” les puede ayudar a ser buenas esposas, buenas madres, buenas cuidadoras de su hogar, castas, prudentes, etc. . .

  3. Si el tema es “La armadura de Dios” - entonces el estudio debe ser presentado a las damas de tal forma que enseñe a las damas como es que “la armadura de Dios” ayuda a las cristianas a ser buenas esposas, buenas madres, buenas cuidadoras del hogar, etc. . .

 

Como ya hemos expuesto y continuamos enfatizando, no existe autoridad bíblica para que las mujeres de la iglesia se reúnan “formalmente” aparte (por separado de los varones) para estudiar otros temas bíblicos que no sean fundamentados en los puntos bíblicos antes mencionados en Tito 2:3-5. De lo contrario (de no cumplir con los puntos establecidos en la Escritura para su reunión, y de no ser supervisadas por el equipo pastoral de la congregación) estarían actuando sin autoridad bíblica. No puede ser permitido en la iglesia de Cristo.

 

Las reuniones de la iglesia deben ser un trabajo en equipo tomándose en cuenta los dones que Dios ha dado a cada creyente, y en este caso, a las mujeres. Esto es un aspecto muy importante a considerar, ya que más allá de la posición o función que ocupa una persona, debe considerarse el don espiritual, el conocimiento, las habilidades y las distintas capacidades para llevar a cabo esta labor. De la misma forma que no todo varón está capacitado para predicar y enseñar a la iglesia, así también no toda mujer está capacitada para enseñar a las damas de la iglesia. Debe ser una mujer madura en conocimiento, espiritualidad y que está sujeta a Cristo, a su marido y al equipo pastoral de la congregación donde tiene su membresía.

 

La relación y comunicación del grupo organizador de clases para mujeres debe estar sujeto y supervisado por el liderazgo de varones de la iglesia. Esto es fundamental y muy necesario para llevar a cabo este ministerio. Pues en la iglesia todo debe ser realizado decentemente y con orden (1 Corintios 14:40). El orden que ha establecido Dios.

 

Cada congregación tiene un liderato que debe supervisar todo lo que se realiza en la iglesia. Solamente así se puede garantizar que todo lo que se lleva a cabo y, lo que se enseña en la iglesia, es conforme a la voluntad de Dios.

 

* * * * *