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La Palabra Vivida

Ministerio de estudio Bíblico afiliado a las iglesias de Cristo. . .

Cristo

¿Quién es Cristo?

Vamos a exponer una contestación un poco extensa a esta pregunta. También sabemos que siempre hay la oportunidad de poder profundizar y desarrollar una explicación mucho más detallada acerca de Cristo. Realmente el conocimiento de Cristo es inagotable.

Alguien nos pudiera advertir que podemos predicar demasiado de Cristo, y de esa manera no enfatizar lo suficiente a Dios Padre y al Espíritu Santo. Pero nunca predicaremos demasiado ni lo suficiente de Jesucristo. Además, no hay tal cosa como celos en la Deidad. Por las Escrituras podemos ver que Dios nos enseña a enfatizar a Cristo más de lo que nosotros lo hacemos: “y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;” (Colosenses 1:18).

I. La Encarnación de Cristo:

Esta es una verdad fundamental del cristianismo. Es una verdad sobre el cual nuestra fe descansa. Sin la Encarnación, sería difícil que el cristianismo pudiera mantenerse en pie. No nos han dado esto los hombres, sino que Dios mismo lo hizo, a través de la revelación de su Palabra:

La palabra “encarnación” proviene del latín; y cuando hablamos de la encarnación de Cristo, el Hijo de Dios, esto implica que Dios se hizo hombre, se manifestó en carne humana.

A. La Perpetuidad de la Encarnación.

Con esto queremos decir “encarnación para siempre.” Dios siempre será manifestado en carne en la persona de Jesucristo.

1. Es esencial para la integridad de la humanidad de nuestro Señor. Nuestro Señor, ahora en gloria, tiene hombría, humanidad. El continúa siendo un hombre hoy.

2. Es esencial para el Sumo Sacerdocio de nuestro Señor. “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.” (Hebreos 2: 14-18). “Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

II. Su nombre y título: Jesús y Cristo:

A. Jesús.

El nombre "Jesús" se encuentra en los 4 Evangelios 612 veces, y en el resto del Nuevo Testamento 71 veces. El Nombre "Cristo" se encuentra en los 4 Evangelios solamente 56 veces, mientras que en el resto del Nuevo Testamento el nombre "Cristo" se encuentra 256 veces.

El nombre "Jesús" predomina antes de su muerte, sepultura y resurrección, mientras que "Cristo" predomina después.

Jesús es el nombre personal y terrenal del Señor. Jesús es del cual María fue madre. Es el nombre que le pusieron al nacer, el nombre con el que vivió y murió. Es el nombre de su humillación; de su sufrimiento; de su tristeza. Es el nombre de Aquel que se humilló a sí mismo.

El nombre Jesús, en aquellos días del Señor, era bastante común, varios deben haberse llamado de esa manera. Jesús es la forma griega del nombre hebreo Josué, y ambos significan “Jehová nuestro Salvador.” Este nombre, Jesús, era el que fue clavado sobre la cruz, "que a este Jesús quien vosotros crusificasteis" (Hechos 2:36a).

Enfatizamos el hecho de que el nombre Jesús es prominente en los Evangelios, mientras que el nombre Cristo es mencionado mucho más en las Epístolas. El nombre Jesús fue más prominente antes de que la salvación fuese hecha y completada, mientras que el nombre Cristo es prominente después de que la obra de salvación fue terminada, "Dios le ha hecho Señor y Cristo" (Hechos 2:36b)

Un cristiano no es una persona que cree simplemente en Jesús, el mundo entero cree que hay un Jesús, sino que un cristiano es alguien que cree en el Señor Jesucristo. ¡Él es Señor! (énfasis añadido). Con este conocimiento, sabemos que una persona es salva si:

1. Cree en Su evangelio - La muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo como sustituto por los pecadores, (I Corintios 15:1-3)

2. Se arrepiente y Confiesa que Jesús es el Señor,  (Hechos 2:38, Hechos 8:37, Romanos 10:9).

3. Se bautiza - Participa y obedece del mandato de este evangelio por medio del bautismo para el perdón de los pecados  y recibir el don del Espíritu Santo, (Marcos 16:16, Hechos 2:38, Romanos 10:16).

La razón por la cual el nombre Jesús es mencionado más en los Evangelios (612 veces) es que los Evangelios enfatizan su humillación; la razón por la cual el nombre Cristo es mencionado más en los Hechos y Epístolas es que estos textos anuncian su exaltación!

Nosotros no tomamos nuestro nombre de Jesús, sino de Cristo: somos Cristianos. E incluso sabemos que ese nombre "cristianos" fue primeramente dado a los creyentes por aquellos que odiaban a Dios y a Cristo, (Hechos 11:26); sin embargo, por medio de la Escritura sabemos que fue profetizado que nos sería dado por Dios, (Isaías 62:2) y estamos orgullosos de tomar su querido nombre y cargar su vituperio, (1 Pedro 4:14a).

B. Cristo.

El nombre Cristo significa el Ungido. Este es el título oficial del Hijo de Dios. Cuando escuchamos la palabra “ungido,” recuerden como, y bajo qué circunstancias, los hombres mencionados en la Biblia fueron ungidos.

Sabemos que hombres fueron ungidos como 1) Reyes, 2) Profetas, y 3) Sacerdotes: “Después Samuel dijo a Saúl: Jehová me envió a que te ungiese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, está atento a las palabras de Jehová.” (I Samuel 15:1); “A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.” (I Reyes 19:16) “Habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma a Aarón y a sus hijos con él, y las vestiduras, el aceite de la unción, el becerro de la expiación, los dos carneros, y el canastillo de los panes sin levadura. . . . Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y lo ungió para santificarlo.” (Levíticos 8:1, 2, 12).

1. Cristo fue ungido como Profeta. “Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.” (Hechos 3:22, 23).

2. Cristo fue ungido como Sacerdote. “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” (Hebreos. 4:14, 15).

3. Cristo fue ungido como Rey. “Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” (Lucas 1:31-33).

En los Evangelios Cristo es presentado como Rey de Israel; en las Epístolas Cristo es presentado como Cabeza y Rey de la iglesia.

C. Jesucristo.

Este es otro título del Señor, y es una combinación de su nombre personal (Jesús) con su título oficial (Cristo). El énfasis de la palabra es que, Jesús, quien se humilló a si mismo, ahora es exaltado.

D. Cristo Jesús.

El énfasis aquí es inverso, Cristo, el exaltado, una vez se humilló a sí mismo; “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Fil.2:5-8).

E. El Señor Jesucristo.

Este es el título más completo del Señor: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.” (Ef. 1:3).

No puede haber verdadero cristianismo sin comprender verdaderamente a Cristo.  La ortodoxia de cualquier persona, o cualquier iglesia, puede ser establecida en base a esta pregunta: ¿Que piensa de Cristo?