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La Palabra Vivida

Ministerio de estudio Bíblico afiliado a las iglesias de Cristo. . .

El Bautismo Católico

Otro aspecto que debe notarse en la Escritura es que cada paso hacia la salvación requiere de una respuesta consciente y voluntaria de parte del individuo. Cada ejemplo de conversión en el Nuevo Testamento presenta a un adulto respondiendo al evangelio. Nunca se menciona ni se presenta de alguien tomando la decisión por otro.

Si usted es católico, estoy seguro que siempre ha creído que el bautismo es esencial para la salvación, y tiene usted razón, lo es. Sin embargo, el bautismo del Nuevo Testamento difiere en dos aspectos del bautismo católico:

A. Primero, el bautismo en el primer siglo tomaba lugar después de que el creyente había aprendido del amor de Dios, se había arrepentido de sus pecados y había confesado a Jesús como su Señor. Además el bautismo del Nuevo Testamento era una respuesta de fe, un acto de obediencia del mismo creyente al mandato de Cristo. El bautismo tiene significado, y puede salvar, solamente cuando el corazón del creyente está conscientemente buscando obedecer y adorar Dios. En sí mismo no tiene poder el bautismo. Ya que un bebé no puede entender la Palabra de Dios, ni puede creer, ni arrepentirse ni confesar al Señor, en fin no ha tomado una propia decisión, ni está consciente de lo que está sucediendo, su bautismo carece de significado y de valor.

B. El segundo aspecto en que el bautismo del Nuevo Testamento difiere del bautismo católico es en su forma o modo. La palabra bautismo es una transliteración de la palabra griega baptizo cuyo significado es simplemente "zambullir" o "sumergir". La práctica del bautismo por aspersión o rociamiento se desconoce en la Biblia. Aun la Iglesia Católica reconoce que la inmersión total era la forma original del bautismo en la iglesia del primer siglo conforme queda revelado y registrado en el Nuevo Testamento. Entonces, ¿Porqué lo cambió? ¿Quién se lo autorizó?

Considere lo que dice la Escritura:

Romanos 6.3-5: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”.

Los actos de sepultura y resurrección pueden ser fácilmente percibidos en el pasaje de Romanos. El bautismo por inmersión es el acto que simboliza la unión del creyente con Cristo al ser sepultado (sumergido) y resucitado (levantado de las aguas, Hechos 8.39) en el agua y en el Espíritu. Pregúntese usted mismo: ¿Qué puede representar el rociamiento o el esparcimiento de agua sobre la cabeza de un bebé? . . Por mi parte, no quise arriesgar el destino eterno de mi alma, por lo que yo también de manera consciente y creyendo a esta verdad fui sepultado (sumergido) juntamente con Cristo en el bautismo conforme lo enseña la Escritura.