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La Palabra Vivida

Ministerio de estudio Bíblico afiliado a las iglesias de Cristo. . .

El Canon Bíblico

Existe cierta confusión cuando se habla del Canon de la Biblia o canon bíblico. Algunos piensan que hay una "biblia protestante" y una "biblia católica". Pero solo existe una Biblia inspirada por Dios, y no es ni protestante, ni católica. Es sencillamente; La Santa Biblia (sin apellidos). También existe la creencia errónea que Martín Lutero mutiló la "biblia católica". La Palabra de Dios es perfecta e infalible y nos ha sido entregada para conocer Su Voluntad, y la verdad de todas las cosas. ¿Cómo se fueron recopilando los libros que componen la Biblia que hoy conocemos? El presente artículo nos cuenta brevemente la historia de cómo fue armándose la Biblia, y los criterios que se establecieron para reconocer y considerar a los libros que la componen como inspirados por Dios. Todo buen cristiano debería conocer esta información.

 

El canon de la Biblia:

El término "canon de la Escritura" significa la completa colección de libros que se consideran con autoridad divina. La palabra "canon" en el griego significa una vara recta, regla o medida. Aplicada a la Escritura significa las reglas por las cuales ciertos libros fueron declarados inspirados y aceptados como tales en la comunidad cristiana.

 

La formación del canon del Antiguo Testamento:

El canon de la Escritura fue al principio gradual y no fue creado por alguna autoridad eclesiástica. El inicio fue realizado por Moisés (Ex. 17:14). En el tiempo de David el oficio de registrar fue establecido y los registros detallados fueron guardados por todos los reyes de Israel.

La colección final de escritos y el canon del Antiguo Testamento fue completado durante el tiempo de Esdras, Nehemías (Esd. 7:6; 81-8), la gran sinagoga y Simón el justo (292 a. C.). Por lo menos el canon del Antiguo Testamento estaba terminado en el tiempo de la versión griega de la Septuaginta del Antiguo Testamento (294-289 a. C.).

Después de la destrucción de Jerusalén (70 d. C.), el Sanedrín se movió a Tiberias y luego a Jamina, un pequeño poblado 21 Km. al sur de Jope donde, en 90 d. C., el canon del Antiguo Testamento fue de nuevo determinado. Los libros apócrifos del AT (la mayoría de los cuales habían sido escritos los últimos tres siglos antes de Cristo) fueron rechazados del canon judío de la Escritura.

Esta lista de libros del Antiguo Testamento, llamado el canon palestino, ha sido universalmente aceptada por la iglesia protestante.

Muchos versículos del Nuevo Testamento también prueban que el presente canon de Escrituras del Antiguo Testamento también fue el aceptado en los días de Cristo y de los apóstoles (Mt. 27:42; 22:29; 23:33; Lc. 11:51; 24:27-32, 44; Jn. 5:39; 10:35; II Ti. 3:15,17).

 

La formación del canon del Nuevo Testamento:

De los ocho escritores de los 27 libros del Nuevo Testamento, ninguno sugiere que los escritos deban ser añadidos a las Santas Escrituras (Lc. 1:1-3; Jn. 20:30,31; I Co. 15:1-4; 1 Jn. 1:4; 2:1,7,12,25; 5:13; II P. 3:13-16; Jud. 3, Ap. 7:11-9), sin embargo, los libros del Nuevo Testamento escritos por los apóstoles y otros hombres inspirados, fueron rápidamente tenidos como sagrados e inspirados al igual que los libros del Antiguo Testamento; se convirtieron en la regla de fe para la iglesia desde el primer siglo.

En la formación del canon del Nuevo Testamento, 20 de los 27 libros fueron universalmente aceptados inmediatamente como genuinos.

Solo Hebreos, II y III de Juan, II Pedro, Judas, Santiago y Apocalipsis fueron cuestionados por algunos.

 

Las objeciones principales fueron:

- Hebreos no tenía el nombre del escritor.

- II Pedro difiere en estilo de la primera epístola.

- Los escritores de Judas y Santiago se llaman siervos en lugar de apóstoles.

- El escritor de II y III Juan se llamó anciano en lugar de apóstol.

- El libro de Apocalipsis fue cuestionado a causa de su carácter particular.

 

Después de un examen riguroso entre varios obispos autónomos, estos libros fueron también reconocidos y recibidos como genuinos y auténticos. Al principio del siglo IV, todos los 27 libros habían sido recibidos por la mayoría de las congregaciones.

El concilio de Nicea, 325 d. C. de Hipona, 394 d. C. y de Cártago, 397 d. C. reconocieron la inspiración de estos libros.

Nota: (Estos concilios fueron de carácter ecuménicos. Los obispos que participaron en ellos fueron en carácter autónomo, en representación de cada congregación. Aún no estaba formalizada la jerarquía religiosa que hoy se conoce como la Iglesia Católica Romana. Así que no fue la iglesia Católica Romana la que estableció el canon de la Biblia. Fue la misma comunidad cristiana de congregaciones autónomas, quienes reconocieron los libros que ya circulaban de mucho tiempo por las iglesias como canon del Nuevo Testamento.)

 

Los libros apócrifos:

En algunas biblias, hallamos una sección de 14 libros llamados apócrifos, un grupo de libros espurios que fueron rechazados de nuestro presente canon porque no pasaron las pruebas requeridas de los libros inspirados.

- No fueron escritos o aprobados por un profeta.

- No fueron reconocidos por los judíos como escritura inspirada.

- No fueron reconocidos o citados por Cristo ni los apóstoles.

- Los últimos profetas del Antiguo Testamento predijeron que el siguiente mensajero que vendría a Israel de parte de Dios sería un predecesor de Cristo (Mal. 3:1). La mayoría de los libros apócrifos fueron escritos durante el periodo entre Malaquías y Cristo.

- Estos autores no reclaman ninguna autoridad divina, y por algunos esto es negado (ver el libro apócrifo 2° Macabeos 2:23; 15:38).

- Los libros contienen sentencias que están en desacuerdo con la historia bíblica.

- Ellos son contradictorios, y en algunos casos se oponen a las doctrinas de la misma Escritura.

- Josefo, quien vivió cerca del tiempo de los apóstoles, no considera a los apocrifos como parte de la Escritura (Libro I, sección 8).

- Los libros apócrifos no fueron parte de las versiones más antiguas de las Escrituras; se añadieron después del año 300 d. C.

- El concilio de Laodicea en 363 d. C. los rechazó por no ser inspirados; pero la versión del Vaticano en el siglo IV los incluyó.

- En el concilio de Trento en 1546 d. C. los católicos aumentaron 6 de esos libros como inspirados, y los añadieron a sus versiones modernas de la Escritura. Ellos son: Sabiduría de Salomón, Eclesiástico, Tobías, Judit, 1° y 2° de Macabeos, Baruc (Esther 10:4.16,24; Daniel 3:24-90; 13; 14).

- Filo y otros escritores no consideran a los libros apócrifos como inspirados.

- Hay una falta de elemento profético en ellos y hay una aparente imitación de los libros inspirados del Antiguo Testamento.

- Ellos muestran también una libre imaginación y hay una falta de armonía, poder y fuerza espiritual.

Así es como el canon de la Biblia o canon bíblico fue reconociéndose y estableciéndose hasta tener un conjunto de libros con lo que tenemos la certeza de que se encuentra sellado y cerrado y que ningún libro le falta a las Escrituras o requiere ser añadido.