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La Palabra Vivida

Ministerio de estudio Bíblico afiliado a las iglesias de Cristo. . .

El don de Lenguas

En la actualidad existen círculos religiosos que practican el “hablar u orar en lenguas”.  Entendemos que eso es un grave error doctrinal de estos tiempos, y que dicha practica en la actualidad no tiene fundamento bíblico para el presente. Por medio de la Escritura aprendemos que el don de lenguas ya cumplió su propósito en la edad apostólica de la iglesia. Quienes lo practican en estos tiempos, estan confundidos y desconocen la verdad bíblica en este tema.

En la teología cristiana se define como don de lenguas a la facultad milagrosa, concedida a ciertos cristianos, de hablar en idiomas que no conocían. La Biblia dice que esta facultad resultaría transmitida de forma especial mediante el Espíritu Santo. Este don fue útil para dar señal de la fe y anunciar el evangelio a los no creyentes que hablaban otros idiomas.

Inicio:

En la Biblia no se registran casos de que este don milagroso haya sido transmitido antes de la muerte y resurrección de Jesucristo. Según la Biblia, la primera vez que se recibió este don del Espíritu Santo fue durante la fiesta judía de Pentecostés (posiblemente en el año 33 d. C.), a escasos 50 días de la muerte y resurrecion de Jesús de Nazaret.

Según se relata, en esa ocasión estaban reunidos unos 120 discípulos de Jesús (entre ellos sus apóstoles) en una sala de una casa en Jerusalén. De pronto (como a eso de las 9 a. m.), los presentes oyeron un sonido de una brisa impetuosa y fuerte que sacudió la casa donde estaban, y sobre cada uno se posaron lenguas como de fuego, y ellos comenzaron a hablar en lenguas (idiomas) diferentes. Al salir ellos de la casa, los peregrinos judios de naciones lejanas podían oír el mensaje de los cristianos, cada uno en su idioma natal. En el registro bíblico se mencionan unas 15 tierras de donde procedían los peregrinos, (Hechos 2).

No todos los cristianos del siglo I poseían el don de hablar en lenguas.

Propósito:

El Apóstol Pablo, en su primera carta a los Corintios, explicó que el don de lenguas servía de “señal [...] a los incrédulos”, es decir, para los que no eran cristianos. Entonces, el don de lenguas, al igual que otros dones milagrosos, era una prueba divina de que el recién fundado cristianismo contaba con el respaldo Dios.

Por el hecho de que no hay pruebas en el texto bíblico de que ni los profetas precristianos (del Antiguo Testamento) ni Jesús hablaran en lenguas, tiene que haber un segundo propósito para la existencia de este don. La Biblia indica que  Jesús dio a sus discípulos la orden de predicar su mensaje por todo el mundo. Esto implicaría transmitir el mensaje a personas que no hablaban ni hebreo ni griego. Pero el hecho es que se dice que muchos de los primeros discípulos eran de las clases sociales bajas y, por lo tanto, no tenían mucha educacion ni conocimiento de idiomas extranjeros. Por ello, la segunda función del don de lenguas era difundir el mensaje cristiano en tiempo rápido, ya que los evangelizadores hablarían, con fluidez, idiomas que nunca habían aprendido para poder predicar en otros idiomas el evangelio de Jesucristo.

Reglas para hablar en lenguas:

Para que reinara el orden en las reuniones cristianas, el Apóstol Pablo se vio en la necesidad de establecer unas normas que regularan el procedimiento de hablar en lenguas. Por ejemplo, no todos los cristianos reunidos en un mismo lugar debían hablar en lenguas, ya que podían entrar incrédulos y decir que los cristianos eran locos. La norma que se estableció era que solo se limitaran a hacerlo dos o tres personas a lo sumo, y por turnos. Aparte de ello, el que hablaba en lenguas debía traducir (o buscar un traductor) o, de lo contrario, debía guardar silencio, (1 Corintios 14).

En los evangelios se menciona lo siguiente: “Y estas señales seguirán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y estos sanarán” (Marcos 16:17,28). Sabemos que esta profecía de Jesús ya tomó su cumplimiento en la edad apostólica de la iglesia para confirmar la doctrina de Cristo, la Escritura del Nuevo Testamento.

Entendemos que el don de lenguas (junto con otros dones milagrosos) cesó después de la muerte de los apóstoles en el siglo I. Para entender esto tomamos como referencia el texto de 1Corintios 13:8, donde el Apóstol Pablo predijo que los dones milagrosos acabarían al llegar y completarse "lo perfecto", esto es,  la perfecta revelación de la doctrina de Cristo (toda la Biblia). Ahora el Espíritu Santo se manifiesta en el creyente mediante las virtudes mencionadas por Pablo mismo en Gálatas 5:22-23 a saber: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autocontrol.

Notas y referencias:

    1. Hechos 2
    2. 1 Corintios 14:22
    3. Hechos 4:13
    4. 1 Corintios 14