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La Palabra Vivida

Ministerio de estudio Bíblico afiliado a las iglesias de Cristo. . .

¿Pedro en Roma?

Aun la doctrina Católica que enseña que Pedro fue obispo en Roma está en conflicto con la evidencia bíblica. Según la tradición católica, Pedro estuvo en Roma desde al año 42 hasta su muerte en el año 67, aproximadamente. Pero cuando uno considera la epístola escrita por Pablo a los romanos cerca del año 58, uno puede concluir lo contrario.

La epístola a los romanos es un tratado teológico sobre los fundamentos del cristianismo. ¿Por qué habría de escribir Pablo una epístola doctrinal que explicara las verdades del cristianismo a una iglesia que estaría atendida y precidida por el infalible Papa Pedro, quien, según la tradición católica, había estado allí por 16 años?

Pablo dirige su carta "a todos los que estáis en Roma" (Romanos 1.7). Y No hace ninguna mención de Pedro en su saludo. En el capítulo 1, versículo 11, Pablo escribe: "Porque deseo veros, para comunicaros algún don espiritual, a fin de que seáis confirmados...". ¿Acaso no estaba Pedro cumpliendo con su deber en Roma para que el apóstol Pablo tuviese que ir para confirmales? Al final de la carta (capítulo 16), Pablo envía saludos personales (por nombres) a veintiséis cristianos, miembros de la iglesia en Roma, pero no hace mención de Pedro. ¿Acaso fue pasado por alto el infalibe Papa de la iglesia, o sería que relamente no se encontraba Pedro en Roma?

Pablo estuvo prisionero en Roma del año 60 al 62 D.C. Supuestamente, según la tradición católica, por este tiempo Pedro era obispo allí. Pablo escribió cartas a los efesios, filipenses, colosenses y a Filemón, desde Roma; en ellas jamás menciona al Papa Pedro.

Según la enseñanza católica, Pedro fue el primer papa. Pero de acuerdo a la Biblia, la iglesia que Cristo fundó no tuvo ningún papa. Al igual que a María, tampoco intento yo minimizar la figura de Pedro. Pedro fue un gran y fiel siervo de Dios, y en varias ocasiones fue líder entre los apóstoles. Además tuvo el privilegio de hacer uso de las llaves del reino de los cielos cuando predicó “por primera vez” el evangelio a los judíos (Hechos 2) y también a los gentiles (Hechos 10) abriendo así las puertas del reino de los cielos, dando comienzo de esa manera a la iglesia de Cristo. Con todo esto, Pedro fue todavía un hombre, y no la roca ni la cabeza visible de la iglesia, ni estableció linaje alguno de sucesores papales. La Biblia nos enseña y registra que debemos fijar nuestra mirada solamente en Jesucristo, la única roca sobre la cual esta fundada su iglesia. Y sujetarnos a nuestros pastores y obispos locales, siempre que estos también permanezcan en obediencia a la sana doctrina de Cristo (Gálatas 1:8-9, Hebreos 13:7, 17).